Bellis Perennis
Seguramente estarás pensando, ¿Bellis perennis? Pues bien, te pongo en contexto. Bellis perennis es el nombre científico de la margarita. Y sí, podría haber elegido cualquier otra flor para presentarme... algo más dramático, como una rosa, o más elegante, como un tulipán... Sin embargo, a pesar de que dramática soy bastante, y elegante... bueno, lo intento, he escogido la margarita. La palabra bellis viene del latín bellus, que significa bonita. Perennis, como os podréis imaginar, viene de perenne, o sea, que perdura en el tiempo.
La margarita es una flor muy discreta, muy sencilla. Sabe que existen otras más llamativas, sin embargo, eso no la frena a la hora de florecer. Puede que no sea la más colorida, pero justamente su blancura es lo que la hace especial, pues representa la pureza.
Un dato curioso de la margarita es que crece en casi cualquier tipo de terreno. Prefiere la comodidad del césped, la belleza de los jardines, la frescura del campo. No obstante, no tiene miedo de florecer en caminos pisoteados, en suelos pobres, en grietas, en lugares encharcados o especialmente secos. Además, soportan todo tipo de cambios de temperatura y de tormentas, pues tienen la certeza de que después de la tempestad, siempre sale el sol. La luz las mantiene vivas, por ello siempre la buscan con la mirada. Sin embargo sabe que apuntar hacia la luz solo tiene sentido si antes ha habido un diluvio, pues, aunque necesitan sentir los rayos de sol en su rostro, el agua es la que fortalece sus raíces.
Como veis, la margarita es una flor admirable, un ejemplo a seguir. En cualquier lugar, por muy roto que parezca, encuentra el hueco perfecto; de cualquier tormenta, por mucho que truene, toma el agua para crecer. Es capaz de encontrar lo que nadie en cada situación. Aquellos lugares que antes eran aparentemente feos o que se pasaban por alto, ahora son bellos, pues la margarita, desde su admirable sencillez y humildad, confió en ellos alguna vez y plantó sus semillas allí. Aquella tormenta que tanto asustaba, dejó de hacerlo cuando salió el sol y los rincones se llenaron de margaritas. Aunque la margarita hace cosas grandes, tan modesta, no busca reconocimiento. El único fin de su vida es sencillamente seguir creciendo.
Es por ello que he querido escoger la Bellis perennis para presentarme, pues tenemos mucho en común: compartimos metas, caemos pero no nos rendimos, vivimos dejándonos guiar por la luz, intentamos plantar semillas de belleza en los más rotos... Sin embargo, no le llego ni a la suela del zapato. Ojalá algún día llegue yo a ser tan humilde, tan sencilla, tan despreocupada del reconocimiento, tan constante, tan fuerte... como ella.
Sé que nunca llegaré a ser como ella, pero es esa posibilidad permanente de trabajar para parecerme o que me anima a seguir mejorando cada día; y si alguna vez caigo ante las dificultades, siguiendo su ejemplo miraré a la luz, me levantaré y seguiré creciendo.
Así que nada, esta soy yo. ¡Bienvenidos a mi blog! :))
estoy muy expectante a ver como va floreciendo este blog jeje
ResponderEliminarMe encanta la pedazo de idea que has tenido de la margarita y el nombre de tu blog, que currada.
ResponderEliminarQue ganas de leer más!!!
ResponderEliminarMe encanta lo creativa que eres, te ha quedado súper bonito. ¡Tengo muchas ganas de leer más de tu blog!
ResponderEliminarWoww me ha encantado la metafora, que bien escriubes! Además me encanta la estética de tu blog
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